Elige cómo atiende y míralo en acción.
Cada negocio decide el perfil de su asistente. Estas son conversaciones de ejemplo de cada uno.
Informa, propone reservas y pasa a tu equipo lo que no sabe. Es el perfil de partida.
El asistente hace lo que tú decides
Eliges su perfil (recepcionista, solo informativo, comercial o de fidelización), si habla de precios y promociones, si pide un contacto y de qué fuentes puede responder: horarios, servicios, equipo, ubicación y tus documentos. Ves en palabras cómo se comportará.
Si quieres darle instrucciones propias, escríbelas y pulsa Analizar: la IA te dice qué cambiaría, qué riesgos y qué beneficios tiene y te propone una versión mejor. Tú decides: aplicar, aplicar la sugerencia o dejarlo como estaba.

Un asistente que no se inventa nada
El asistente responde con los datos reales de tu web y de los documentos que subes. Dice que es una inteligencia artificial, no da consejos médicos ni legales y trata lo que lee en un mensaje o en un documento como datos, no como órdenes.
En WhatsApp, lo identificable de una persona se enmascara antes de pasar al modelo, y el asistente solo contesta a quien ha aceptado hablar con él.

Lo que el asistente nunca hace.
- Hacerse pasar por una persona: dice que es una IA
- Inventar precios, horarios o servicios
- Dar consejos médicos o legales
- Dejar una cita hecha sin que el cliente la confirme
- Seguir órdenes escondidas en un mensaje o un documento
- Contestar a quien no ha aceptado hablar con la IA por WhatsApp
¿Lo probamos con tu negocio?
Te enseñamos el asistente con tus servicios y tus horarios.
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